Hubo un momento de quiebre. Asi.
Expectante, petrificada, con el aliento contenido, como el coro de una tragedia griega esperando anunciar el advenimiento del oraculo, dejo simplemente que algo ocurriera.
Fue asi. Como un vientito que pasa por debajo del hueco entre la puerta y el piso para luego invadir anarquicamente todos los angulos de un cuarto, fue llenandose de eso. Y por una noche olvidaron las millones de razones que tenian para no amarse.
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4 comentarios:
pero no con esas palabras. en fin.
ttrua, algo que se rompe?
saludos
es inutil querer elegir el camino. ahi esta el quiebre.
que lindo texto... :)
muy lindo texto.
pasáte por nuestro blog, dale? =)
El Vaso Ruso.
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